Atiende a sus pacientes
Cuando hace falta una persona, se la pasa
Lo que más se teme de un asistente automático es quedarse atrapado en respuestas enlatadas. Con ClaudIA no pasa: si un paciente pide hablar con una persona, está molesto o plantea algo que se sale de lo habitual, ClaudIA se aparta y le pasa la conversación al equipo.
La entrega está organizada para que nada se pierda: el aviso llega al teléfono de la clínica con el motivo, y la tarea queda en la campanita del panel con acceso directo a la conversación o a la llamada.
ClaudIA resuelve sola la gran mayoría de las conversaciones —agendar, mover, informar—, y reconoce cuándo hace falta el criterio de alguien del equipo.
Cómo funciona
- Por WhatsApp o Instagram, ClaudIA pausa esa conversación, se despide con amabilidad y avisa al equipo con el motivo.
- Por teléfono, deja la llamada como «pendiente de devolver», con el número del paciente y lo que pedía.
- Todo aparece en la campanita del panel, con un botón para ir al chat o a la llamada.
- El equipo atiende, marca la tarea como hecha y reactiva a ClaudIA con un clic.
Un paciente escribe por un cobro que no reconoce. ClaudIA no improvisa: le dice que lo revisa una persona del equipo, pausa la conversación y deja la tarea en la campanita con el motivo. La administrativa lo mira por la mañana y le contesta desde el mismo chat.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca valora lo que le cuenta un paciente ni recomienda tratamiento: eso es del fisioterapeuta.