WhatsApp a cualquier hora
Responde, informa de sus tratamientos y agenda sesiones de noche, en fin de semana y en festivo, en español neutro y de usted. También cuando el mensaje es una nota de voz.
Cómo atiende y agenda →De noche, en fin de semana o con todo el equipo en las salas: ClaudIA responde el WhatsApp y el Instagram de su clínica, agenda y confirma sesiones, lleva la cuenta de los bonos y avisa a su equipo de lo urgente. No sustituye a su equipo — le quita la bandeja de pendientes, y nunca valora lo que le cuenta un paciente. Y en el mismo panel, la agenda por profesional y sala, los bonos, el TPV del mostrador y los informes de la clínica.
Funciona igual en Lisboa, Oporto, Braga o Faro: sus pacientes escriben por WhatsApp como ya lo hacen, y la clínica sigue cobrando como cobra hoy — MB Way, multibanco o efectivo —, porque ClaudIA se ocupa de la agenda y de la relación con el paciente.
Buenas noches, quería pedir hora para esta semana
Buenas noches. Le quedan 2 sesiones del bono de 10. Tengo mañana a las 9:00 y el jueves a las 18:30, las dos con Marta Ruiz. ¿Cuál le viene mejor?
Mañana a las 9 mejor. Soy Carlos Medina
Sesión confirmada: mañana 9:00, con Marta Ruiz, sala 2. Le queda 1 sesión del bono; cuando la use le propongo la renovación.
Conversación de ejemplo · ClaudIA nunca valora lo que le cuenta un paciente
Agenda de Marta Ruiz · mañana
8:15
martes
Un asistente genérico sabe apuntar una cita. ClaudIA sabe que a ese bono le quedan dos sesiones, que ese paciente viene dos veces por semana con la misma fisioterapeuta, que esa mutua sí trabaja con la clínica — y entiende la nota de voz que le acaban de mandar.
Por eso ClaudIA no es «un chat con calendario»: es la puerta y la memoria de su clínica.
Para Portugal, la tarifa se ajusta al tamaño de la clínica y a la moneda del país. Cuéntenos cómo es la suya y se la pasamos sin compromiso — todo incluido, sin permanencia y sin comisiones por sesión, como en el resto de países.
Su equipo está con quien tiene delante — como debe ser. ClaudIA cubre lo demás: los mensajes de fuera de horario, las confirmaciones una a una y las horas punta en las que el mostrador no da para más.
Su equipo manda: ve todas las conversaciones en el panel y toma el control de cualquier chat en un clic. ClaudIA se aparta sola.
El asistente que atiende a sus pacientes y el programa que lleva su agenda, sus salas, sus bonos y su caja, en un solo sitio. Lo que hace por su clínica, de un vistazo.
Responde, informa de sus tratamientos y agenda sesiones de noche, en fin de semana y en festivo, en español neutro y de usted. También cuando el mensaje es una nota de voz.
Cómo atiende y agenda →Cada profesional tiene la suya, y las salas y camillas se reservan con la sesión: no se agendan dos personas en la misma sala a la misma hora. Sincronizada con Google Calendar.
La agenda por profesional y sala →Cuántas quedan, cuándo caducan y a quién avisar. Al descontar la última, ClaudIA propone la renovación en la conversación, sin que nadie tenga que repasar una lista.
Los bonos →Dos por semana durante cinco semanas, con la misma persona y a la misma hora. Se crean de una vez y se mueven de una en una sin deshacer el resto.
Las series →Pilates, ejercicio terapéutico o escuela de espalda: usted dice cuántas personas caben y qué días se dan, y ClaudIA llena las plazas hasta la última. La cuota mensual se lleva como un bono.
Las clases en grupo →Cobre la sesión o el bono desde la agenda, entregue el comprobante y cuadre la caja al cerrar, moneda a moneda. Las sesiones de aseguradora salen con justificante y quedan en su cuenta. Con modo mostrador para tableta.
La caja de la clínica →Agenda, pacientes e ingresos, cada uno en su pestaña y con su comparativa: qué llena la agenda, de dónde llega cada paciente nuevo y lo cobrado por fisioterapeuta. En Excel o en PDF.
Los informes →Su propia página, con el logo y los colores de su clínica: el paciente elige tratamiento, profesional y hora, y la sesión entra en su agenda. Sin apps y sin comisión por reserva.
Cuando alguien escribe con una molestia fuerte, ClaudIA le da la primera hora libre y avisa a su equipo al momento. Recoge lo que cuenta el paciente tal cual: no lo valora.
Contesta al chat donde ClaudIA le avisa y le dice qué quiere: mover una sesión, bloquear la tarde, escribir a un paciente. Le enseña lo que va a hacer y solo lo hace con su «sí».
El paciente firma el consentimiento informado desde su teléfono, con un enlace privado, y queda en su ficha el texto exacto que leyó, con su PDF.
Ejemplo ilustrativo. Nombres y datos ficticios.
Tres momentos de un día cualquiera, de principio a fin: lo que pasa en el WhatsApp y lo que aparece en su agenda.
Si un bono va a caducar con sesiones dentro, ClaudIA le escribe UNA vez al paciente: cuántas le quedan, hasta cuándo y qué día le viene bien. Es dinero que ya pagó, y así no se pierde.
Los bonos de sesiones →Cuando alguien cancela, ClaudIA ofrece esa hora por WhatsApp a quien estaba en la lista de espera, una persona cada vez. Si dice que sí, la sesión queda hecha sin que nadie llame.
La lista de espera →La serie se crea de una vez, con la misma persona y a la misma hora, y se mueve de una en una sin deshacer el resto. Las que chocan con algo se avisan con su motivo.
Las sesiones en serie →Ejemplo ilustrativo. Nombres y datos ficticios.
Pruébela aquí mismo
Pida una sesión a nuestro centro de demostración. Le contesta ClaudIA de verdad: mira la agenda, le ofrece hora con su fisioterapeuta y verá cómo quedaría la sesión en su agenda.
¿Prefiere probarla en WhatsApp? Escriba al +34 623 79 98 28.
Usted es el paciente: toque una pregunta o escriba la suya, como haría por WhatsApp.
¡Hola! Soy ClaudIA, del Centro de Fisioterapia Bienestar. Pídame una sesión, cámbiela o pregúnteme por los bonos, como harían sus pacientes.
Agenda del centro
Cuando ClaudIA le dé una sesión, aparecerá aquí, como en su agenda.
ClaudIA mira la agenda de verdad del centro de demostración. Es una prueba: aquí no se guarda nada.
Sin instalar nada, sin cambiar de número y sin tocar su forma de trabajar.
Se escanea un código QR con el WhatsApp de siempre de la clínica. Dos minutos, sin cambiar de número.
Tratamientos, bonos, fisioterapeutas, salas y horarios, con un asistente de configuración guiado paso a paso desde el panel. Personalice el tono y las normas de su casa.
Responde, agenda, confirma y avisa de lo urgente desde el primer mensaje. Su equipo supervisa y toma el control cuando quiere.
Si viene de otro programa o de un Excel, los importa desde un CSV y ClaudIA deduplica sola: jamás pisa una ficha que ya tenga. Y si nunca ha usado un programa porque los lleva en la agenda del teléfono, se traen igual: exporta sus contactos desde Android o iPhone y marca quién es paciente, con todo desmarcado de partida.
A quien entre desde la agenda, ClaudIA no le manda ninguna comunicación comercial hasta que escriba a la clínica o se le cree una sesión. Es una garantía del producto, no una casilla que haya que acordarse de marcar.
Atender bien a quien ya le escribe es la mitad. La otra mitad es que quien le busca llegue hasta usted y se quede.
Cada conversación alimenta la ficha del paciente. Con el tiempo, ClaudIA no solo atiende: sabe quién dejó el bono a medias, quién confirmó y de dónde llega cada paciente nuevo.
WhatsApp a cualquier hora y aviso inmediato de lo urgente. Las fotos que manda el paciente quedan en la conversación para que las vea su equipo. La puerta que nunca cierra.
Sesiones reales en el calendario de cada fisioterapeuta y con su sala, confirmación en los dos sentidos y lista de espera que rellena las cancelaciones.
Ficha e historial de cada paciente, bonos al día, reseñas en Google, el TPV del mostrador e informes de su clínica. Su CRM de pacientes y su caja, en el mismo sitio.
¿Ya usa un programa de gestión? ClaudIA convive con él: la historia clínica sigue en su programa, y ClaudIA lleva la conversación, la agenda, los bonos y la caja. Y sus pacientes se importan desde un CSV en 10 minutos.
ClaudIA se ocupa de la agenda y de la conversación. Todo lo que sea criterio profesional llega a su sala sin tocar.
La mayoría de los bonos no se agotan porque nadie lleva la cuenta en voz alta. ClaudIA sí la lleva.
La historia clínica sigue en su programa. ClaudIA lleva la relación con el paciente, la agenda y, si quiere, la caja.
Cuando alguien cancela, la camilla se queda vacía porque nadie tiene tiempo de llamar a los que esperan. ClaudIA sí.
Sus pacientes siempre saben que les atiende una asistente digital. Contrato de servicio y anexo de encargado del tratamiento firmados online antes de empezar, y datos alojados en centros de la Unión Europea. Más detalles en las preguntas frecuentes.
Atiende el WhatsApp de la clínica a cualquier hora, informa de sus tratamientos y sus precios, agenda sesiones en la agenda de cada fisioterapeuta —con su sala—, manda los recordatorios y recoge la confirmación, lleva la cuenta de los bonos de sesiones y avisa a su equipo cuando alguien escribe con algo que no puede esperar. En España contesta también el teléfono. Y todo lo que es criterio profesional llega a su sala tal cual, sin tocar.
No, nunca, y es el límite del producto y no una configuración que se pueda cambiar. Cuando alguien describe una molestia, ClaudIA la recoge con las palabras del paciente, la deja en la ficha para que la lea su equipo y ofrece la primera hora libre. No dice qué puede ser, no sugiere qué hacer y no recomienda ejercicios. Si el mensaje suena a algo que no puede esperar, avisa a su equipo al momento y punto: quien decide es usted.
No. ClaudIA lleva la agenda, la conversación y la ficha de contacto: nombre, teléfono, sus sesiones, sus bonos y las notas operativas que escriba su equipo («prefiere primera hora», «necesita camilla accesible»). La historia clínica vive en su programa sanitario, que es donde tiene que estar. Si un paciente cuenta algo clínico por el chat, queda en la conversación como lo que es —un mensaje— y su equipo decide qué hacer con ello.
No, y es la primera pregunta que hay que hacerle a cualquier asistente. El problema de fondo es que una sesión no dura siempre lo mismo: una primera valoración no ocupa como una sesión de seguimiento. En ClaudIA cada tratamiento tiene sus duraciones y el asistente pregunta cuál antes de reservar, en vez de acertar por casualidad. Cada fisioterapeuta tiene su agenda y sus tratamientos, y la SALA se reserva con la sesión: no entran dos personas en la misma sala a la misma hora. Además hay un vigilante que revisa las sesiones cada día y avisa si alguna sale más corta de lo que ese tratamiento necesita. Lo único que tiene que hacer usted es dejar escritos los tiempos reales — media hora, una sola vez.
No. En cuanto alguien de la clínica contesta en un chat —desde el panel o desde el propio WhatsApp—, ClaudIA se pausa en esa conversación y se calla: si siguiera escribiendo a la vez, el paciente recibiría dos voces y ninguna le inspiraría confianza. Y no vuelve sola: esa conversación es de su equipo hasta que se pulse «Reactivar IA». Mientras tanto queda marcada en el panel para que nadie se la salte, y el resto siguen atendidas con normalidad.
Cada bono tiene sus sesiones y, si usted quiere, su fecha de caducidad. ClaudIA sabe cuántas quedan y lo dice cuando toca: al agendar, al confirmar y cuando el paciente pregunta. Al descontar la última propone la renovación en la misma conversación, sin que nadie tenga que repasar una lista. Y si el bono caduca, avisa antes, no después. En el panel ve todos los bonos vivos, cuántas sesiones les quedan y a quién le falta poco.
No hace falta. Se crea la serie de una vez —«martes y jueves a las 10:00, cinco semanas»— con la misma persona y, si quiere, la misma sala. Quedan todas en la agenda desde el primer día. Si hay que mover una, se mueve solo esa; si hay que cancelar el resto, se cancela el resto. Y ClaudIA avisa al paciente de cada cambio.
Sí. En el tratamiento indica cuántas personas caben y en su cuadro de horarios qué días y a qué hora se da la clase. ClaudIA ofrece esas horas por WhatsApp, por teléfono y en su página de reserva, dice cuántas plazas quedan y, cuando se llena, dice que está completa: la base de datos no deja entrar a una persona de más. Cada alumno tiene su cita, su recordatorio y su cancelación, y la cuota mensual se lleva como un bono de sesiones que caduca al mes.
Sabe lo que usted le diga. En el panel escribe con qué aseguradoras trabaja y qué quiere que se conteste de cada una: si hace falta volante, si hay que traer algún papel, si el primer contacto es distinto. ClaudIA repite eso y nada más — nunca se inventa una cobertura ni dice si a un paciente concreto le van a cubrir las sesiones, porque eso lo decide la mutua y no nosotros.
ClaudIA le busca la primera hora libre del día, le pone delante en la lista de espera y avisa a su equipo al momento con lo que ha contado el paciente, en sus palabras. No valora nada ni le dice al paciente qué le pasa. Si el mensaje describe algo que se sale de lo que trata una clínica de fisioterapia, le indica que acuda a un servicio de urgencias — eso no es valorar, es no dejarle solo con un mensaje sin respuesta.
Sirve para que le avisen. El recordatorio se manda con la anticipación que usted elija y pide confirmación, así que su agenda le dice quién viene seguro y quién no ha contestado. Cuando alguien cancela, la hora se ofrece automáticamente a quien esté en la lista de espera, y quien escribió con una molestia fuerte pasa delante. Y en el panel ve quién falta a menudo sin avisar, que es un dato que casi nadie tiene y decide muchas cosas.
El mismo día. Conecta el WhatsApp de siempre con un código QR —sin cambiar de número—, configura sus tratamientos, bonos, profesionales, salas y horarios con un asistente que le lleva paso a paso, y ClaudIA empieza a atender. Sus pacientes se importan desde un CSV en diez minutos.
Preparamos una propuesta según el tamaño de su clínica y el número de sedes. Pida una demo y se la llevamos preparada, sin compromiso. Todo incluido: conversaciones ilimitadas, recordatorios ilimitados, sin alta y sin permanencia.
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