Que no se pierda nadie
Una hora que se libera no se queda vacía
Una cancelación de última hora deja media hora vacía que nadie va a ocupar, porque avisar uno a uno a quien estaba esperando no lo hace nadie con la agenda llena.
ClaudIA sí. Quien pidió cita y no encontró horario se queda apuntado, y cuando queda libre algo que le encaja, se lo ofrece.
Se ofrece a una persona cada vez y con un plazo. Si no contesta, pasa a la siguiente: nunca se promete la misma hora a dos personas.
Cómo funciona
- Quien no encuentra horario se apunta en la conversación, sin formularios.
- Al liberarse una hora, ClaudIA busca a quién le encaja de verdad (tratamiento, profesional y momento).
- Se le ofrece a uno, con un plazo para responder.
- Si acepta, la sesión se crea. Si no responde, se ofrece a la siguiente persona.
Un paciente cancela la sesión de las once. ClaudIA mira quién esperaba una hora de mañana con ese fisioterapeuta, se lo ofrece a la primera persona y le da un plazo. A las diez, esa hora vuelve a estar ocupada.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca valora lo que le cuenta un paciente ni recomienda tratamiento: eso es del fisioterapeuta.