Usted tiene el control
Usted manda, ClaudIA ejecuta
Un asistente que hace cosas por su cuenta y no se puede parar no sirve en una clínica. Aquí el control es del profesional, siempre.
Usted escribe las instrucciones de su clínica y esas mandan sobre el comportamiento por defecto: cómo se trata a los pacientes, qué se dice de precios, qué política de llegada hay. Y puede pausar a ClaudIA en cualquier conversación y contestar usted.
Hay cosas que no dependen de la configuración y no se pueden encender: ClaudIA no valora molestias, no diagnostica y no recomienda tratamiento. Esa línea no la cruza aunque se le pida.
Cómo funciona
- Las instrucciones de su clínica se escriben en su panel y se aplican al instante.
- En cualquier conversación se puede pausar a ClaudIA y seguir usted.
- Todo lo que ClaudIA hace queda registrado y se puede revisar.
- Las reglas sanitarias no son configurables: están por encima de las instrucciones.
Un paciente insiste en saber si su molestia es grave. ClaudIA no entra: le dice que eso lo valora el fisioterapeuta y le ofrece una primera valoración. El profesional lo ve en el panel y, si quiere, entra en la conversación él mismo.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca valora lo que le cuenta un paciente ni recomienda tratamiento: eso es del fisioterapeuta.