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TPV para clínicas de fisioterapia: cobrar sesiones, bonos y mutuas sin cuadrar a mano

24 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

Cobrar en una clínica de fisioterapia tiene tres casos que una caja registradora no entiende: la sesión suelta, la sesión que sale de un bono pagado hace semanas y la visita que paga la mutua a fin de mes. Si el TPV no distingue entre los tres, alguien los distingue a mano por la noche, con la agenda en una pantalla y la caja en otra.

Por eso la pregunta útil al elegir un TPV no es cuántos botones tiene, sino si sabe qué sesión está cobrando.

Qué es un TPV hoy, y qué ya no hace falta comprar

TPV quiere decir terminal punto de venta: el sitio donde se cobra, se entrega el comprobante y se cuadra el día. Hoy lo que importa es el programa, y el equipo puede ser una tableta y la impresora de tickets que ya tenga el mostrador.

El TPV de ClaudIA funciona desde el navegador en cualquier tableta Android o iPad, en una pantalla táctil de escritorio y en los terminales Android con impresora integrada. Se instala en la pantalla de inicio como una aplicación e imprime con cualquier impresora que el dispositivo tenga instalada.

Los tres cobros de una clínica, cada uno en su sitio

Así trata el TPV de ClaudIA cada caso, que es también la lista que conviene comprobar en cualquier otro programa:

El casoQué hace el TPV
Sesión sueltaSe cobra desde la propia sesión de la agenda, con uno o varios métodos de pago, y el comprobante sale de ahí.
Sesión de un bonoEl bono se cobra una vez, al venderlo. Cada sesión que consume va a cero y baja una del bono: nunca se cobra dos veces.
Visita que paga la mutuaSe cobra con un método de tipo «aseguradora» y sale un justificante de visita, que no es factura. Si el paciente paga una parte, va en un ticket aparte.

Lo que le debe cada mutua, a la vista

Las visitas de mutua son dinero que no entra en el cajón ese día, y por eso son las que más se pierden de vista. En la caja de ClaudIA se ve lo que debe cada aseguradora, justificante a justificante, y cuando paga se marca con la fecha y la referencia del ingreso.

Facturar a la aseguradora sigue siendo cosa de la clínica; lo que ClaudIA le lleva es la cuenta, para que a fin de mes se sepa qué falta por cobrar sin repasar la agenda.

En el mostrador: la caja en una tableta

Cobrar con el paciente delante, recién salido de la sala, no es lo mismo que cerrar la caja por la noche. Para ese momento está el modo mostrador: la misma caja a pantalla completa, con baldosas de las sesiones y los bonos, teclado numérico en pantalla y el cambio calculado en los cobros en efectivo. El comprobante sale solo por la vía que la clínica tenga por defecto: impreso, por WhatsApp o por correo, con el nombre de la clínica.

Es la misma caja, no otra: misma numeración, mismos informes y el mismo cierre.

La tarjeta, con el terminal de su banco

El TPV no le obliga a cambiar de banco. La tarjeta se sigue pasando por el terminal que ya tiene la clínica; el TPV apunta ese cobro con su método y lo cuadra al cerrar. No hay una comisión nueva por cada cobro: el TPV va dentro de la cuota fija de ClaudIA.

En España, para la asesoría; y en su moneda fuera

En España cada cobro sale como comprobante de cobro y la asesoría recibe el resumen de lo cobrado por día, por forma de pago y por tipo de IVA, con la fisioterapia como exenta. Una devolución nunca toca lo emitido: sale su comprobante de devolución. La factura simplificada conforme al reglamento está en preparación, sin que la clínica tenga que enviar nada a Hacienda.

En cualquier otro país funciona igual, con los métodos de pago de allí. Si la clínica cobra en dos monedas, cada una se cuenta por separado en el arqueo y queda apuntada la tasa aplicada en cada pago.

Al cerrar, y a fin de mes

Al abrir el turno se apunta con cuánto empieza el cajón. Al cerrar se cuenta el efectivo y el arqueo dice si cuadra, método a método. Un descuadre no impide cerrar: queda escrito con su nota. Si quien dirige la clínica lo quiere, el resumen del día le llega por WhatsApp al cerrar.

A fin de mes, el informe de la caja sale listo para su asesoría contable: una fila por pago, con su método y su moneda. Y lo que se ha cobrado, junto a las sesiones, los bonos vivos y las ausencias, está en los informes de la clínica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un TPV para una clínica de fisioterapia?

El terminal punto de venta: el sitio donde se cobra la sesión o el bono, se entrega el comprobante y se cuadra el día. Hoy es un programa que funciona en una tableta o en la computadora del mostrador, con la impresora de tickets que ya tenga la clínica.

¿Se cobran dos veces las sesiones de un bono?

No. El bono se cobra una vez, al venderlo, con su ticket. Cada sesión que consume va a cero y descuenta una del bono.

¿Cómo se cobra una visita que paga la mutua?

Con un método de pago de tipo «aseguradora». Sale un justificante de visita, que no es factura, y en la caja se ve lo que debe cada aseguradora hasta que se marca como pagado. Si el paciente paga una parte, se cobra en un ticket aparte.

¿Tengo que cambiar de banco o de terminal de tarjeta?

No. La tarjeta se sigue pasando por el terminal de su banco; el TPV apunta el cobro con su método y lo cuadra al cerrar. ClaudIA no cobra comisión por cobro: el TPV va dentro de la cuota fija.

¿Qué entrega la caja en España?

Un comprobante de cobro por cada pago y, para la asesoría, el resumen de lo cobrado por día, por forma de pago y por tipo de IVA. La factura simplificada conforme al reglamento está en preparación, sin que la clínica tenga que enviar nada a Hacienda.

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