Un CRM de pacientes en fisioterapia sin llamarlo CRM
23 de julio de 2026 · 1 min de lectura
La palabra CRM asusta y suena a software de ventas. En una clínica es algo más simple: acordarse de las cosas que hacen que un paciente se sienta atendido y que el equipo trabaje sin preguntar dos veces.
Lo que sí va en la ficha
Nombre, teléfono, historial de sesiones, bonos y las notas operativas de su equipo: «prefiere primera hora», «necesita camilla accesible», «no puede subir escaleras», «viene siempre con su hija». Son cosas de trato y de logística, y son las que se pierden cuando cambia alguien del mostrador.
Lo que NO va
La historia clínica. Valoraciones, pruebas, evolución e informes viven en su programa sanitario. La ficha de ClaudIA lleva la relación, no el expediente.
Para qué sirve de verdad
Para tres cosas concretas. Que el asistente sepa cuántas sesiones quedan de un bono sin que nadie lo mire. Que quien atienda a alguien mañana vea sus preferencias antes de que entre. Y que usted pueda ver quién falta a menudo sin avisar, que es un dato que casi ninguna clínica tiene.
Y cómo se usa bien
Las campañas están para casos concretos que escribe usted —una sesión que se ha quedado libre, un cambio de horario, un bono a punto de caducar—. En un centro sanitario, lo que se agradece es lo personal, y la ficha es lo que lo hace posible.
Preguntas frecuentes
¿Puedo importar mis pacientes de otro programa?
Sí, desde un CSV, y deduplica sola: no pisa fichas que ya tenga.
¿El asistente lee las notas?
Las lee para atender mejor, y no las cambia. Escribirlas es de su equipo.
¿Puedo exportar todo si me voy?
Sí. Son sus datos.
¿Quieres verlo funcionando con los tratamientos y los horarios de tu clínica?